Las elecciones ya están aquí, ¡han llegado! Al menos en algunos lugares, en otros habrá que esperar aunque ya estamos de precampaña. La democracia sigue adelante, imparable, como una apisonadora. La buena noticia es que España es un país democrático. Eso dicen... sin embargo me gustaría hablar del déficit democrático.
Es decir, los líderes políticos no siguen los deseos de la mayoría si no los intereses de una minoría. Por ejemplo, la mayoría de España no quería meterse en la guerra de Irak, que era percibida como una guerra injustificada. Sin embargo el gobierno decidió desoír la voz del pueblo.
Otro ejemplo: la mayoría de los ciudadanos son conscientes de la gravedad de la situación en cuanto al cambio climático y aceptan el hecho de que tiene que haber sacrificios, para poder solucionar el problema. Quieren acción ya. Sin embargo en la lista de prioridades del gobierno el cambio climático figura, pero mucho más abajo.
Un último ejemplo: la mayoría de la gente no quiere centrales nucleares sin embargo los líderes políticos siguen intentando impulsarlo.
Hoy en día la característica principal de la democracia, no es la participación de los ciudadanos, ni la transparencia de los líderes políticos, si no el déficit democrático.
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